Leishmaniosis en perros en Salamanca: síntomas, diagnóstico y prevención

🦟 Leishmaniosis canina: guía práctica para dueños en Salamanca

ACTUALIZADO: 11 SEP 2026

La leishmaniosis la transmite un mosquito diminuto, el flebotomo, que pica sobre todo al anochecer entre mayo y octubre. No se contagia de un perro a otro, ni de un perro a una persona por vivir juntos.

En Salamanca hay flebotomo. La provincia está dentro del área endémica española, así que cualquier perro que salga a pasear al atardecer está expuesto cada verano, viva en el campo o en un piso del centro. Esta guía explica qué mirar, cómo se diagnostica y qué protege de verdad.

Perro paseando al atardecer en Salamanca, la hora de más actividad del flebotomo que transmite la leishmaniosis

Qué es la leishmaniosis y cómo se contagia

La Leishmania está causada por un parásito, Leishmania infantum, que llega hasta nuestras mascotas a través de la picadura de un flebotomo. El flebotomo es un mosquito muy pequeño, de 2-3 mm., que no hace ruido y atraviesa las mosquiteras normales.

  • Temporada: de mayo a octubre, con el pico entre junio y septiembre. Los otoños templados la alargan.
  • Horario: pica sobre todo al anochecer y al amanecer.
  • Incubación larga: entre la picadura y los primeros síntomas pueden pasar de 3 meses a varios años. Un perro puede infectarse este verano y dar la cara en 2027.
  • No todos enferman: muchos perros infectados controlan el parásito y nunca desarrollan la enfermedad. Otros sí, y ahí es donde el diagnóstico precoz cambia el pronóstico.

El riesgo en Salamanca

El vector está repartido por toda la provincia, no solo en el campo. Vemos casos en perros urbanos que nunca han estado en una finca, porque el flebotomo vuela y entra por las ventanas.

  • Perros que duermen fuera o pasan la noche en terraza, patio o jardín.
  • Paseos largos al atardecer, sobre todo cerca del río, huertas y zonas con vegetación húmeda.
  • Fincas, dehesa y perros de caza, que suman horas de exposición en la peor franja del día.
Un dato que sorprende a muchos dueños: vivir en un cuarto piso no protege. El mosquito entra por la ventana abierta en una noche de julio.

Síntomas: qué mirar en casa

La leishmaniosis no tiene un cuadro único. Se manifiesta de formas muy distintas según cómo responda el sistema inmune de cada perro, y por eso se confunde con otras cosas.

En la piel y las uñas:

  • Caspa seca alrededor de los ojos, en la cara y en las orejas.
  • Pérdida de pelo en la zona de los ojos, lo que se conoce como aspecto de gafas.
  • Heridas que no terminan de cerrar en las puntas de las orejas, el hocico y los codos.
  • Uñas largas y quebradizas que crecen más rápido de lo normal.

En el estado general:

  • Pérdida de peso aunque el perro siga comiendo bien.
  • Decaimiento, menos ganas de pasear, intolerancia al ejercicio.
  • Ganglios inflamados, sobre todo bajo la mandíbula y detrás de las rodillas.
  • Cojeras que cambian de sitio, dolor articular.
  • Sangrado de nariz.
  • Beber y orinar mucho más de lo habitual, señal de que el riñón está afectado.

En los ojos: conjuntivitis que no responde, ojo rojo y doloroso, pérdida de visión.

Hay perros que no tienen nada de esto y en los que la enfermedad aparece en una analítica de rutina. Es uno de los motivos por los que un chequeo anual con analítica compensa en zona endémica.

Cuándo traerlo a consulta

Con caspa, caída de pelo, cojeras, uñas largas o pérdida de peso, pide una cita normal y lo estudiamos. No es una urgencia, pero tampoco algo que deba esperar meses.

No esperes si ves esto: sangrado de nariz abundante, pérdida de visión repentina, o un perro que bebe y orina sin parar y ha dejado de comer. Ahí el riñón o el ojo están en juego y el tiempo cuenta.

Cómo se diagnostica

En diciembre para testar tras el verano.

La primera aproximación al diagnóstrico es un test rápido. Si éste fuera positivo debemos completar nuestro estudio.

  • Serología cuantitativa: mide el nivel de anticuerpos. Un título bajo y un título alto significan cosas muy distintas y llevan a decisiones distintas.
  • PCR o citología de ganglio, médula ósea o piel, cuando la serología queda en tierra de nadie o hace falta confirmar.
  • Hemograma y bioquímica completos, para ver anemia, riñón e hígado.
  • Proteinograma: enseña el patrón típico de la enfermedad, con las gammaglobulinas altas y la albúmina baja.
  • Análisis de orina con ratio proteína/creatinina: es lo que más peso tiene en el pronóstico, porque la pérdida de proteína por el riñón es la complicación seria.
  • Ecografía abdominal cuando hay afectación general, para valorar riñones, bazo y ganglios internos.

Con todo eso el perro se clasifica en un estadio de enfermedad, y ese estadio es el que decide el tratamiento y lo que podemos prometer. Cada prueba de esta lista se pide por un motivo concreto, no por rutina.

Tratamiento: qué esperar de verdad

A día de hoy no existe un tratamiento curativo para la leishmaniosis.

Según el estadío de la enfermedad administraremos el tratamiento más adecuado ya que no existe un fármaco único.

Los animales enfermos de Leishmania requieren tratamientos prolongados y controles de por vida, pero pueden recuperar su estado general por completo y vivir una vida larga y plena

Prevención: lo que de verdad funciona

Hay dos frentes y el orden importa. Primero evitar la picadura. Después reducir la probabilidad de enfermar si la picadura ocurre igualmente.

1. Repelente contra el mosquito. Es la medida con más respaldo:

  • Collar de deltametrina.
  • Pipeta de permetrina, que se repite cada 3 o 4 semanas.
  • Ponlo antes de mayo, no en agosto, y comprueba la fecha en la que toca renovarlo.
  • Si en casa hay un gato, cuidado: la permetrina es tóxica para gatos.

2. Reducir la exposición. Acortar los paseos largos justo al anochecer en temporada, meter al perro en casa a dormir y poner mosquiteras de malla fina, porque la malla normal no frena a un insecto tan pequeño.

3. Vacuna. LetiFend se pone a partir de los 6 meses, en una sola dosis anual. La protección empieza unas 4 semanas después de ponerla. Según los estudios del fabricante reduce alrededor de un 70% el riesgo de que un perro infectado desarrolle la enfermedad. Antes de vacunar hay que comprobar con una serología que el perro no está ya infectado. La vacuna no sustituye al repelente: se suma.

4. Serología anual en la revisión, para diagnosticar antes de que tu perro enferme. Puedes aprovechar la misma visita del calendario de vacunación.

Ningún método protege al 100%. El collar puesto en abril y la analítica anual detectan más casos a tiempo que cualquier otra cosa.

¿Puede contagiarse una persona?

La leishmaniosis es una zoonosis, pero no se transmite por convivir con el perro. Ni por caricias, ni por lametones, ni por compartir sofá. Para que una persona se infecte hace falta también la picadura de un flebotomo infectado.

El riesgo se concentra en personas con las defensas bajas. Proteger al perro con repelente reduce el número de mosquitos infectados alrededor de la casa, así que la prevención del perro también es prevención para la familia.

Preguntas frecuentes

¿Se cura la leishmaniosis en perros?

El tratamiento no elimina el parásito del organismo, así que hablamos de controlar la enfermedad, no de curarla. Muchos perros diagnosticados a tiempo y sin daño renal viven años con buena calidad de vida, con medicación de mantenimiento y revisiones periódicas.

¿Puede contagiarme mi perro la leishmaniosis?

No de forma directa. La leishmaniosis no se transmite por convivir con el perro, ni por caricias ni por lametones. Hace falta la picadura de un flebotomo infectado. Proteger al perro del mosquito también reduce el riesgo en casa.

¿A qué edad se vacuna de la leishmaniosis y hay que hacer una prueba antes?

LetiFend se administra a partir de los 6 meses, en una sola dosis que se repite cada año. La protección empieza unas 4 semanas después. Antes de vacunar conviene comprobar con una serología que el perro no está ya infectado, porque vacunar a un perro que ya tiene el parásito no le aporta nada.

¿Collar o vacuna para la leishmaniosis?

No son alternativas. El repelente contra la picadura (collar de deltametrina o pipeta de permetrina) es la medida con más respaldo y no debe faltar. La vacuna se añade encima para reducir la probabilidad de que un perro infectado acabe desarrollando enfermedad.

¿Hay leishmaniosis en Salamanca o solo en la costa?

Hay. El flebotomo que transmite la enfermedad está presente en el interior peninsular y Salamanca está dentro del área endémica española. Diagnosticamos casos en perros de ciudad que nunca han salido de la provincia.

¿En qué meses hay riesgo de picadura?

El flebotomo está activo aproximadamente de mayo a octubre, con más actividad al anochecer y al amanecer, y los otoños suaves alargan la temporada. Por eso la protección se pone antes de mayo y se mantiene hasta bien entrado el otoño.

Fuentes (selección)

Pide cita

Si tu perro tiene alguno de los signos de esta guía, o quieres hacerle la serología anual y revisar la protección antes de la próxima temporada, llámanos y lo vemos.

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